Después de estar mucho rato en la oscuridad te das cuenta de que existe la maldad, pero no es que uno haya encontrado la maldad, sino que la maldad lo ha encontrado a uno. Esos demonios me arrebataron de un momento a otro, tomándome por sorpresa, lastimado mi cuerpo, asustando mi alma.
Dolor, asfixia… mi carne sufre, mi mente divaga, no puedo creer la insensatez de la situación, la tortura convertida en un juego; los demonios se divierten. Cuando la realidad del momento me sobrepasa me congela el miedo. Que quieren? Por que no toman lo que quieren y me dejan? Es mi miedo y dolor lo que los alimenta, sus risas me cortan al igual que sus garras; me punzan las palmas de las manos, otros golpes distraen mi mente del dolor de mi manos… pienso en Cristo. Grito, grito muy fuerte, más golpes, quieren cortarme el rostro, pido que no lo hagan. Me llevan, no se a donde, es un abismo profundo no veo nada, el infierno no es como Dante lo describió, no hay barquero, solo estos demonios que gozan espeluznantemente mientras describen las atrocidades venideras… lloro, quiero gritar nuevamente pero el filo de sus garras plateadas brilla junto a mi ojo izquierdo, más miedo, me es difícil respirar, algo me impide respirar y ver, trato de quitarme lo que me encapucha, me golpean en la cabeza y siento algo mojado. Pido, no se si en mi mente o en voz alta, que el Padre me ayude que mande sus ángeles para que me saquen. Solo siento otro dolor y escucho sus suertes para determinar que demonio será el que siga jugando con mi cuerpo. Me levantan, me lastiman ya no aguanto y ahora me están quitando el aire ya no puedo respirar, trato de hablar quiero pedirles que paren, pero no puedo; ahí quedo. Arrojan mi cuerpo inerte a un barranco, están felices han logrado su objetivo, arrancando el último suspiro de vida de mis pulmones.
Su caricia se hace lluvia en mi rostro, su aliento me devuelve el mío, me pide que me levante, que solo estoy dormido… mi Padre ha venido, el Padre está aquí conmigo. Todavía tiemblo, lloró por que estoy vivo.
Ahora, llámame Lázaro, por que como aquel, he sido traído de nuevo para estar entre los vivos, se que el Padre me ama.
1 comment:
Amigo, te tengo presente en mis oraciones!
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