
“Te dejo con tu vida, tu trabajo, tu gente… con tus puestas de sol y tus amaneceres. Sembrando tu confianza te dejo junto al mundo... derrotando imposible seguro sin seguro. Te dejo frente al mar, descifrándote solo sin mi pregunta a ciegas, sin mi respuesta rota. Te dejo, sin mis dudas pobres y malheridas, sin mis inmadureces, sin mi veteranía. Pero tampoco creas a pie juntillas todo, no creas nunca creas este falso abandono, estaré donde menos lo esperes, por ejemplo en un árbol añoso de oscuros cabeceos, estaré en un lejano horizonte sin horas, en la huella del tacto, en tu sombra y mi sombra, estaré repartido en cuatro o cinco changos de esos que vos miras y enseguida te siguen y ojala pueda estar en tu sueño, en la red esperando tus ojos y mirándote...." es un hermoso poema de Mario Benedetti. Nunca entendiste por que te dejo… te dejo por que no soy lo que quieres, si te dejo es por que no soy lo que buscas y te dejo una y otra vez, por que vuelvo y vuelvo por que no respiro, me ahogo… y nunca te dejo en si.
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